Cables USB tipo C

El conector USB tipo C, además de ser reversible, implementa la especificación USB Power Delivery, que en teoría admite hasta 100W, una potencia que ya se vuelve peligrosa si el cable no cumple con las normas y su fabricación no es de calidad.

Actualmente existen cables USB de buena y mala calidad, que cargan a buena y baja velocidad, o que directamente no cargan. Se debe a su composición. Pero también es cierto que era algo que solía producirse al comprar cables baratos de dudosa procedencia, no así con los cables que los fabricantes suministran en la caja. La problemática que introduce USB-C es que incluso un fabricante como Apple, su máximo defensor en este momento, tiene dos cables que a simple vista resultan idénticos, pero que la práctica difieren en la potencia que son capaces de suministrar.

¿Qué es el USB Tipo-C?

USB (Universal Serial Bus) es un estándar de cables y conexiones para pasar energía eléctrica y datos entre dispositivos electrónicos. El primer estándar llegó en 1998 y en agosto de 2014 vio la luz el último, el famoso USB Tipo C junto con una nueva versión de velocidades de intercambio de datos y paso de energía, el USB 3.1.

Hay diferencia entre el tipo de conector y la versión USB. Es decir, cada forma de conector tiene una velocidad de datos y un límite en la intensidad de la corriente eléctrica que soporta. Los clavijas con USB Tipo A y Tipo B solo tienen 4 conexiones, pero las clavijas con USB 3.1 Tipo C tienen 24, por ello soportan más energía y velocidad.

Se habla de USB Type-C y sus bondades de forma incorrecta. USB Type-C es un nuevo, diminuto y reversible conector. Sólo eso, un conector. Puede soportar varios usos, como el estándar USB 3.1 y el USB Power Delivery (USB PD).

USB Type-C permitirá sustituir todos los conectores USB en uno pequeño y reversible

El conector que todos conocemos es el conector estándar USB Type-A. Hemos pasado ya varias generaciones del estándar USB (ahora en la 3), pero el conector se ha mantenido igual. Su uso está más extendido que nunca, pese a que sea grande, antiguo y solo se pueda conectar en una única dirección.Al ser un conector tan grande, los fabricantes empezaron a crear versiones del mismo más reducidas como el USB Mini y el USB Micro.

Por suerte, el USB Type-C es pequeño, puede conectarse en ambos sentidos y debería reemplazar la gran cantidad de conectores USB de los que disponemos en la actualidad.

El USB Type-C, al no ser nada más que un conector, soporta varios protocolos usando modos alternativos , lo cual permite emplearlo como salida digital de vídeo y audio (HDMI), salida DisplayPort, salida de vídeo analógica (VGA), etc.

  • USB Type-C no es lo mismo que USB 3.1
  • USB Type-C es únicamente la forma del conector, la tecnología que lo implemente puede ser USB 2.0 como en el clon chino del iPad con el logotipo de Nokia detrás.
  • El USB 3.1 es retrocompatible, por lo que sólo necesitarás un adaptador físico para conectar cualquier dispositivo a un conector USB Type-C independientemente del protocolo que use.

El cable para el MacBook está pensado para usarse con el cargador de 29W, mientras que el de los nuevos MacBook Pro está enfocado a ser usado con sus cargadores, de 61W y 87W dependiendo del tamaño de la laptop. La manera de diferenciarlos es fijarse en el número de serie del cable, algo que confundirá. No es grave pero sí puede darse el caso de que en una familia haya dos tipos de cables y se intercambien sin querer, o incluso, aunque esto es más vago porque el tamaño sí difiere, que se confundan cargadores. Si por ejemplo el próximo iPhone llegase con USB-C y continuase con cargadores de 12W, es lógico pensar que el cable correspondiente también suministraría como máximo esa potencia por hora. Es decir, que cargarán más lento sin que muchos usuarios ni sepan el motivo, y puede agravarse y producir daños si el cable empleado es de muy mala calidad.

Lo mismo, o incluso peor, ocurre con las transferencias de datos. Hay cables que sólo soportan USB 2.0, como los de la Nokia N1 o los de los smartphones con Android. Otros que sí soportan USB 3.1 e incluso otros que soportan Thunderbolt 3, pero a 20 Gbps o a 40 Gbps, es decir, dos velocidades para un mismo protocolo. Así, existen periféricos que aunque deberían poder usarse con el MacBook de único puerto, no funcionarán por incompatibilidad de protocolo.

Mediante logos las compañías pueden especificar qué protocolo están soportando, pero los usuarios probablemente no diferenciarán y llegarán los problemas. Sufrir reducciones de velocidad no será tan problemático, pero de sí de carga o incluso de incompatibilidad, con lo que algunos dispositivos ni siquiera cargarán ni emitirán mensaje alguno. Esto se suma a los problemas anteriores que ha tenido USB-C, para los que ya se tuvieron que lanzar logos esclarecedores y listas que encumbraron a sus creadores.

Ante estos peligros y con la dificultad de poder controlar la fabricación por parte de aquellos que no cumplan con la normativa, el USB-IF, una ONG encargada de la certificación de cables USB, ha desarrollado un nuevo protocolo de autentificación cifrada por hardware, USB Type-C Authentication, que permite verificar las capacidades de un cable y si está certificado por ellos.

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